EL GRAN
CIRCO
Era una
tarde diferente, era invierno y hacia mucho frío.
En un
barrio de Lujan, armaron una gran carpa con un cartel que decía “GRAN CIRCO GRAN”Vicente pregunto que
era, el no conocía un circo.
El papa
le contó y fueron a sacar las entradas
para concurrir a la primera función, que era el sábado por la tarde
Por fin
llegó el día, Vicente estaba muy contento de que vería un espectáculo diferente.
Había
mucha gente esperando para entrar, se sentaron y la función del circo comenzó.
A
Vicente no le alcanzaban los ojos para ver tantas maravillas, equilibristas que
saltaban de un lugar a otro dando vueltas en el aire, magos que de la nada
hacían aparecer cosas..
Payasos
que caminaban tropezaban y caían haciendo reír al público que aplaudía las gracias
de estos.
De
pronto se hizo un silencio, redoblaron unos tambores y aparecieron unos
caballos que bailaban al ritmo de la música, luego de varias vueltas se fueron
y apareció un león
al que
entraron en una jaula y con un látigo lo hacían saltar de un lugar a otro, ante
el rugido amenazante del animal.
Luego
unos tigre que tenían que pasar unos aros de fuego sin quemarse. La gente aplaudía,
a Vicente y a su papá esto ya no los entretenían, de pronto aparecieron unos
monitos disfrazados, parecían chicos, los hacían bailar, saltar, andar en
bicicleta caerse la gente se divertía, pero
ellos no, algo estaba mal. No les gustaba lo que estaban viendo y decidieron
irse.
A la
mañana siguiente, Vicente y su papá fueron hasta el circo a ver a los animales
que estaban enjaulados, Cuanta tristeza había en los ojos de esos animalitos,
que miraban los de ojos de Vicente y de su papá como pidiendo auxilio por lo
que les estaba pasando, querían volver a sus hogares, estar en libertad y
terminar con el castigo a que eran sometidos todos los días para que logren
hacer lo que los humanos le pedían.
Fueron
hablar con el dueño del circo, pero fue en vano, éste no quiso escucharlos les
dijo que los animales eran de él y él hacia lo que quería con ellos.
Eso
estaba muy mal, entonces recurrieron a la organización que protege a los
animales. que los escuchó. Al otro día fueron a pedirle al dueño del circo que
tenía que entregar los animales porque había una ley que prohíbe el maltrato
que el les estaba dando.
Luego
de mucho protestar, accedió y entregó los animales que fueros enviados a
lugares de rehabilitación para que se puedan rehabilitar y volver a su lugar de origen con sus familias.
Así fue
como el circo continuó sin los animales, con magos, payasos, equilibristas músicos
etc. logran un hermoso espectáculo, sin el sacrificio de los animales que no
pueden defenderse y eran sometidos. Gracias
a Vicente y su papa, hoy en Lujan puede verse el “ GRAN CIRCO GRAN” al
que concurren muchos espectadores.
Vicente
espera ahora en Los Reartes, Córdoba que alguna tarde se aparezcan por allí y
volver a verlos, ahora sin los animales y está seguro que la pasará muy bien!!
Ángela
María Rosa Leoni
5/7/2021