viernes, 23 de julio de 2021

7 de agosto del 2017 TU PRIMER DÍA DE ESCUELA ( Con amor, para Vicentito)

 7 de agosto del 2017

 

TU PRIMER DÍA DE ESCUELA

 ( Con amor, para Vicentito)

 

Hoy mi pequeñito de ojitos muy negros comenzó la escuela. Con cara de susto, de no entender nada mirabas a todos La dulce maestra te tomó la mano y con ella fuiste con los otros chicos a empezar de ahora con horario estricto hasta que seas grande, todo un muchachito. Seguirán los días, pasarán los años tal vez ni te acuerdes de este primer día en que a tu salita entraste solito, Salita de Dos. Tienes dos añitos, eres muy chiquito las obligaciones comenzaron ya. y todos los días , irás desde hoy. ¡¡Vicentito,

 

Te deseamos lo mejor!!

 

Tus abus, Betto y Mari

martes, 20 de julio de 2021

MIS INDIECITOS DESCALZOS

                                              MIS INDIECITOS DESCALZOS

M

Para Vicente y Antonia ( Ente y Anton)

 

 

Yo tengo dos indiecitos que viven en la montaña, están muy cerca del río y nunca llevan zapatos. Aunque haga  mucho frío, y en hielo se forme el agua

ellos siempre andan descalzos.

 

Estos son mis  indiecitos que los quiero con el alma son “Anton  y Ente” mis nietos, que les gusta andar en patas”

 

No les importa  las medias, las botas, ni los zapatos.

Estos son mis indiecitos que viven en la  montaña, que se trepan a los árboles y caminan por el río, ellos siempre van en “pata” aunque haga mucho frío.

 

¡Son felices sin zapatos!

 

Con amor, Abu Mari

18/7/2921


martes, 6 de julio de 2021

EL GRAN CIRCO

 

EL GRAN CIRCO

 

Era una tarde diferente, era invierno y hacia mucho frío.

En un barrio de Lujan, armaron una gran carpa con un cartel que  decía “GRAN CIRCO GRAN”Vicente pregunto que era, el no conocía un circo.

El papa le contó y  fueron a sacar las entradas para concurrir a la primera función, que era el sábado por la tarde

Por fin llegó el día, Vicente estaba muy contento de que vería un espectáculo diferente.

Había mucha gente esperando para entrar, se sentaron y la función del circo comenzó.

A Vicente no le alcanzaban los ojos para ver tantas maravillas, equilibristas que saltaban de un lugar a otro dando vueltas en el aire, magos que de la nada hacían aparecer cosas..

Payasos que caminaban tropezaban y caían haciendo reír al público que aplaudía las gracias de estos.

De pronto se hizo un silencio, redoblaron unos tambores y aparecieron unos caballos que bailaban al ritmo de la música, luego de varias vueltas se fueron y apareció un león 

al que entraron en una jaula y con un látigo lo hacían saltar de un lugar a otro, ante el  rugido amenazante del animal.

Luego unos tigre que tenían que pasar unos aros de fuego sin quemarse. La gente aplaudía, a Vicente y a su papá esto ya no los entretenían, de pronto aparecieron unos monitos disfrazados, parecían chicos, los hacían bailar, saltar, andar en bicicleta  caerse la gente se divertía, pero ellos no, algo estaba mal. No les gustaba lo que estaban viendo y decidieron irse.

A la mañana siguiente, Vicente y su papá fueron hasta el circo a ver a los animales que estaban enjaulados, Cuanta tristeza había en los ojos de esos animalitos, que miraban los de ojos de Vicente y de su papá como pidiendo auxilio por lo que les estaba pasando, querían volver a sus hogares, estar en libertad y terminar con el castigo a que eran sometidos todos los días para que logren hacer lo que los humanos le pedían.

Fueron hablar con el dueño del circo, pero fue en vano, éste no quiso escucharlos les dijo que los animales eran de él y él hacia lo que quería con ellos.

Eso estaba muy mal, entonces recurrieron a la organización que protege a los animales. que los escuchó. Al otro día fueron a pedirle al dueño del circo que tenía que entregar los animales porque había una ley que prohíbe el maltrato que el les estaba dando.

Luego de mucho protestar, accedió y entregó los animales que fueros enviados a lugares de rehabilitación para que se puedan rehabilitar  y volver a su lugar de origen con sus familias.

Así fue como el circo continuó sin los animales, con magos, payasos, equilibristas músicos etc. logran un hermoso espectáculo, sin el sacrificio de los animales que no pueden defenderse y eran sometidos. Gracias  a Vicente y su papa, hoy en Lujan puede verse el “ GRAN CIRCO GRAN” al que concurren muchos espectadores.

Vicente espera ahora en Los Reartes, Córdoba que alguna tarde se aparezcan por allí y volver a verlos, ahora sin los animales y está seguro que la pasará muy bien!!

 

 

Ángela María Rosa Leoni

5/7/2021

domingo, 27 de septiembre de 2020

EL REGALO DEL ABUELO

EL REGALO DEL ABUELO 

 

Eliseo e Hilario eran dos hermanos, que vivían con sus papas en una casita muy linda rodeada de tierra, lejos de los ruidos de la gran ciudad.

Una mañana el abuelo de los chicos llego de visita y les trajo un regalo. Antes de dárselo se sentó en el sillón y comenzó a contarles una historia.

El regalo que les traía era muy pequeño, una para cada uno, era mágico porque a partir de allí iban a poder multiplicarse, para ellos y para convidar a sus amiguitos. Si seguían con la tradición del cuento la historia volvería a repetirse y multiplicarse, todos estarían saboreando el milagro de este regalito que hoy les hacia.

Hilario y Eliseo se miraban con asombro esperando que el abuelo abriera el pequeño paquetito que parecía “el cofre de un tesoro”.

Con sus dedos de abuelo, porque los abuelos cuando son viejitos tienen los dedos de  abuelo, chiquitos, arrugaditos.

Sacó los papeles y se tomó su tiempo para doblarlos prolijamente, se los guardo en su bolsillo y muy serio les dijo 

" -los papeles no se tiran en el piso hay que guardarls para que alguien los recicle y lo vuelva a convertir en un nuevo papel. "

Los chicos volvieron a mirarse. Estaban muy ansiosos, querían saber que había dentro del cofre misterioso.

Por fin, con un "clip", ese fue el ruido que hizo la cajita al abrirse, creo era un poco antigua, seguro de cuando la abuelo  era chiquito, hace mucho tiempo.

¡Oh sorpresa!, dentro de la caja había simplemente dos semillitas pequeñas, grises con un borde blanco. El abuelo las tomó con mucha delicadeza y les entregó una a cada uno y les contó que hace mucho, mucho tiempo su abuelo le había hecho a él el mismo regalo en ese cofre, con las indicaciones que ahora él le contaría a ellos para continuar con la tradición de la “ semilla mágica”.

"-Mañana cuando se levanten van hacia la huerta donde están creciendo otras plantitas, buscan un lugar donde el sol esté  mas tiempo, hacen un huequito en la tierra con el dedo y allí colocan esta “pepita” la tapan, mojan la tierra con  agua, como es primavera  los días son mas cálidos, la semillita se abrirá y comenzará a crecer.

Todos los días tienen que darles agua, nunca deben olvidarlo si es que quieren ver el milagro de esta “pepita”.

En cinco o seis días aparecerá algo verde, fuera de la tierra, si la siguen cuidando en unos meses seguirá creciendo, posiblemente crecerá más que ustedes y dará una hermosa flor que mirará el sol, y girará hacia donde esta él, para alimentarse de sus rayos, les dije que era mágica porque podrán notar como va girando la flor buscando el calor del sol, que le brindará la vitamina D que le permitirá madurar lo que tiene guardado en el botón que sostiene sus pétalos.

Así pasaran los días, ya esta por terminar el verano.

Cuando este lista la flor mirará hacia abajo, parecerá que muere, pero no, está indicando que ya es tiempo de recoger el regalo milagroso  como el que les entregue hoy.

Con mucho cuidado la cortaran del tallo, sacarán las "pepitas" y las saborearan, podrán convidar a sus amigos, son muy ricas, guardaran algunas para volver a sembrar la próxima primavera.

Así se seguirá cumpliendo el ciclo de la siembra y la cosecha.

El milagro de la vida durará para siempre!

Y cuentan los que cuentan, que todos los años cuando comienza el otoño, Hilario y Eliseo  saborean las “pepas” que cosechan todos los años, desde aquellas dos pequeñas que les regaló el abuelo.

En un rincón, dentro de un mueble está el  cofrecito a la espera de  que se repita la historia.

 

Abu Marí para Vicente (y para Antonia cuando entienda)

 

27-09-2020

miércoles, 12 de agosto de 2020

 

LOS TRES PAJARITOS

 

Este cuento se lo contó mi abuela a mi mamá, ella me lo contó a mí, yo se lo

conté a mis hijos, mi hijo te lo contará a vos y vos quizás algún día se lo contaras a tu hijo.

Así son los cuentos, un día alguien lo escribe, lo cuenta y comienza a volar, sus alas se despliegan y el vuelo es infinito, quizás se cambien algunas palabras, algunos personajes, pero el  contenido y la moraleja quedará intacta, esa fue la idea del escritor.

Bueno mejor vamos al cuento.

 

Era primavera, el clima era lindo, los pajaritos revolotean buscando donde hacer un nido para poner los huevitos que nacerán pichones.

Muy pronto aparecen lo cuidaran la mamá y el papá pajaritos, se van turnando, para ir a buscar comida y calentarlos, por que para que nazcan los huevitos tienen que permanecer calentitos hasta el día que rompan el cascarón y aparezcan.

Así fue como llego el día, el sol brillaba en lo alto, era un hermoso día, el primero en romper el huevito fue el pajarito blanco, luego el otro con plumas amarillas y por último el más pequeño tenía plumitas grises.

Los papás estaban muy contentos y entretenidos buscándoles gusanitos para alimentarlos, ya que los pichones eran muy chiquitos para volar, tendrán que esperar a crecer para poder hacerlo.

Esto se lo contaron para que no se le ocurriera volar solos del nido, ellos a medida que crezcan se lo irán enseñando, entonces aprenderán a volar solos.

Pasaron unos días. Por una razón importante los papás pajaritos debieron salir juntos, los pichones quedaran solos, las recomendaciones fueron muy claras, que no se les ocurra a ninguno de los tres, salir del nido, todavía no es tiempo y abajo en el piso del árbol todo es muy peligroso para ellos.

Los tres contestaron juntos, que se iban a portar bien, que de allí no se moverían.

Los papás se fueron.

Al poco tiempo el pajarito de plumas blancas que era un poco travieso dijo que él ya era grande que iba a volar fuera del nido.

Comenzó a mover sus alitas y les decía que el podía volar como sus papás. Sus hermanos trataron de hacerle entender que no lo haga que se caería. Pero lamentablemente el pajarito de plumas blancas no escuchaba, así que batió sus alas y comenzó a revolotear alrededor del árbol burlándose de sus hermanos que no querían salir a volar como él.

Dio una vuelta, dio dos vueltas y a la tercera ya no tenia fuerzas en las alitas. Quiso llegar al nido pero caía cada vez más, hasta que cayó contra la tierra que por suerte había un poco de pasto y amortiguó el golpe .

Ahora en el suelo como hará para retomar el vuelo y llegar al nido. Los hermanos desde arriba piaban llamándolo pero no lo podían ayudar.

Entre tanto ruido de pajarito se escuchó maullar un gato.

Todos sabemos que para los gatos el plato preferido son los pajaritos, así que imagínense el miedo terrible que sintió el pajarito de plumas blancas y sus hermanitos que no lo podían ayudar.

El maullido del gato se escuchaba cada vez mas cerca.

De pronto se escucharon unos pasos de dos chicos que venían corriendo estaban jugando por el parque, eran Vicente y Antonia, que justo estaban pasando bajo el árbol que había caído el pajarito. Antonia lo levantó y notó que temblaba mucho. Vicente miró hacia arriba del árbol y vio el nido. 

              

                            (Antonia, Vicente, el árbol y el pajarito en el suelo. Hay un hermoso sol, así lo vio Vicente)

 

Corrió hasta su casa a buscar una escalera, subió hasta el nido y lo colocó junto a sus hermanos.

El gato cuando escuchó a los chicos escapó a la casa del vecino que le da de comer.

Los tres pajaritos estaban muy asuntados por lo que pasó.

Vicente bajó y fue a su casa a contarle a sus papas lo que había pasado con el pajarito que se había caído.

Al nido llegaron los papás de los pichoncitos que al ver como temblaban se asustaron y preguntaban preocupados que había pasado. Ellos no se animaban a contarles que al pajarito blanco casi se lo come un gato por desobedecerlos y salir a volar cuando todavía no era tiempo.

De no haber sido por Vicente y Antonia que llegaron a tiempo quien sabe que hubiera pasado.

Así fue como el pichoncito de plumas blancas les  contó lo que había pasado. Los papás se enojaron mucho, y ellos prometieron que nunca mas desobedecerían y que solo volaran cuando sus alas se lo permitan.

Vicente y Antonia recordaran esta historia, y entender que siempre hay que escuchar a lo que dicen los papás, que ellos saben lo que dicen para cuidarnos y no nos pase nada malo.

…Y este cuentito así  terminado.

 

Abu Mari

Ilustración: Vicente Gautié 5 años

 

11-8-2020

lunes, 10 de agosto de 2020

UNA CORONA PARA LA REINA

 UNA CORONA PARA LA REINA

Juancho estaba preocupado, su amiga Rita había desaparecido, justo el día en que le iban a poner una corona porque la habían elegido Reina en la escuela por ser muy buena amiga.

Por esos  tiempos en esos lugares donde ellos vivían, cerca del río había piratas malos, que venían en barco a llevarse cosas de valor y como la corona era de oro, Juancho pensó que seguramente los piratas vinieron a robarse la corona y se llevaron a Rita con ellos a la isla donde habitaban.

Entonces fue como Juancho decidió hacerse pasar por pirata para embarcarse en un barco y llegar a la isla.

Se compró un arma de esas que usan los piratas, se puso un parche negro en el ojo y fue hablar con el hombre que cuida los barcos en el puerto para que le diga donde había un barco pirata.

El hombre le indicó el camino para llegar hasta el río y le dijo que tenga cuidado que eran muy malos y lo iban a querer matar


Pero como Juancho quería rescatar a su amiguita, no le importaba tener que pelear con quien fuera.


Cuando subió al barco había dos piratas con cara de malos, con armas que lo amenazaron con matarlo, pero Juancho los convenció regalándole la comida que llevaba para el viaje, fue así que pudo hacerse amigo de ellos y le contaron donde estaba Rita.  Llegaron a la isla.

  Encontró a Rita que se puso muy contenta, ellos le devolvieron la corona y volvieron todos a la fiesta donde Juancho le colocó la corona de oro a Rita, todos aplaudieron a Juancho por haber sido tan valiente y rescatarla.

Los piratas estaban muy contentos porque podían comer todas las cosas ricas que había en la fiesta.

 Y como  todos los cuentos se terminan, este también ha terminado

Abu Mari

10-8-2020

EPISODIO IV Del cuento LAS AVENTURAS DE UCHO Y PITU

 EPISODIO IV

Del cuento

LAS AVENTURAS DE UCHO Y PITU

 

Llegó la noche, había mucho silencio, la familia estaba descansando, la luna alumbraba el sillón desde la ventana que da al parque.

Ucho no podía dormir, a pesar de ser un muñeco él Duende Azul le había otorgado la magia de poder ver y escuchar, lo que no podía hacer sin el poder del “Palito Mágico” era caminar y convertirse en un nene cuando no lo vieran las personas, es por eso, que la magia se producía mientras todos dormían.

Cuando vio tantas ardilla de peluche se acordó  de lo que había dicho el duende Azul, cuando le dio el Palito Mágico, que tenía que usarlo con mucho cuidado ya que el poder era muy grande y podían pasar cosas inexplicable para los humanos.

Buscó la manera de comunicarse con el duende Azul. Éste le había dicho que tenía que pensar muy fuerte, muy fuerte entonces el recibiría el mensaje y acudiría en su ayuda.

Ucho pensaba y pensaba pero no pasaba nada, ya cansado de pensar se quedó dormido.

Pero lejos de allí en un país lejano el duende Azul recibió el  mensaje, así que se trepó a una nube con agua que lo llevó hasta la casa de Vicente donde estaba Ucho.

La nube abrió una puertita y comenzó a llover, el duende se deslizó por las gotitas de agua de la lluvia y llegó al  pasto del parque.

Como Ucho con el pensamiento le había contado lo que sucedió con el Palito Mágico, que lo había perdido y lo encontraron las ardillas que ahora eran peluches y que ellos no podían salir más de noche a jugar con los juegos de Vicente y Antonia.

Él duende como era mago y todo lo sabía, bajo justo donde estaba el Palito Mágico sobre un tronco acostado, que es el soporte de un tobogán de Vicente. El Palito estaba un poco mojado por la lluvia que cayó para que él bajara, lo secó y lo llevó hasta el ventanal, desde allí se veían los muñecos sobre el sillón rojo. Usó sus poderes para hacerse invisible y entró por la ventana, llegó hasta donde estaba Ucho y lo despertó, que abrió los ojos con mucha alegría al ver que el Duende Azul venia a salvarlo de los líos que hizo al perder el Palito Mágico.

Así fue como esa noche todo volvió a la normalidad. Los  peluches volvieron a ser ardillas que escaparon todas por el agujerito de la cerradura, cuando pasaban del otro lado, volvían a tener su tamaño y se treparon a los árboles con la idea que nunca más pasarían la lengua para saber el gusto de lo Palitos.


 

El duende le volvió a dar el Palito Mágico a Ucho y le repitió que debía tener cuidado ya que era peligroso si lo perdía y lo usaban mal. Pero se lo volvía a dar porque el lo había usado para ayudar a sus amiguitos a ser humanos por la  noche y jugar  juntos. Se despidieron con un abrazo

El Duende se fue en otra nube que justo pasaba por allí, que por un rato tapo a  la luna que oscureció la noche.

Ucho despertó a Pitu y a Marta con su Palito Mágico, que se despertaron muy contentos cuando se dieron cuenta que volvían por un rato a ser humanos, Marta vió que acostado a su lado había un muñeco de Antonia vestido de verde que Vicente lo llamó Pepo, sería bueno que lo hiciera también un nene para jugar los cuatros en el parque. Ucho lo tocó con su palito y Pepo se convirtió en un nene, se abrazaron los cuatro, y cuidando de no perder el “Palito Mágico” Tomados de la mano salieron a jugar al parque,  hasta un ratito antes de que amanezca, para volver al sillón donde los dejó Vicente la noche anterior y ser muñecos todo el día. Cuando todos duermen, volver a ser nenes y jugar en el parque. Ser muy felices, siempre cuidando de no perder el “Palito Mágico”.

Cuando amaneció, ya estaban los cuatro descansando en el sillón rojo.

La familia se despertó y fueron a desayunar, Vicente y Antonia buscaron la caja donde estaban las ardillas, pero estaba vacía. Corrieron a contarles a sus papás que las ardillas habían desparecido, Vicente fue hasta su cama y buscó la ardilla de peluche que se había llevado a dormir con él.

Grande fue su sorpresa cuando tampoco estaba, buscó bajo la almohada, de bajo de la cama, en los juguetes, pero no la encontró.

Entonces pensó que quizás todo había sido un hermoso sueño, y que las ardillas peluches nunca estuvieron allí.

…Y como todos los cuentos, éste también se termina y queda en vos Vicente pensar si fue solo un cuento o en algún lugar del mundo los duendes  están para ayudarnos a ser mejores portándonos bien y regalándonos felicidad.

 

Abu Mari

4-8-2020